En 1965, vi la famosa fotografía del monje budista vietnamita sentado en postura de meditación en medio de una calle de Saigón. Estaba completamente ardiendo, pero claramente en paz y sin sentir ningún dolor.
Tras ver la foto, quise saber qué pasaba por su mente. Era como si estuviera desafiando al sistema y la importancia que le daba a la violencia y la guerra.
Para aprender sobre meditación y budismo, visité las cinco iglesias budistas de San Francisco. Uno de los sacerdotes me recomendó a Suzuki-roshi, quien enseñaba budismo zen y meditación a occidentales.
Tras conocer a Suzuki-roshi en 1966, me comprometí a practicar la meditación zen (zazen) diariamente bajo su guía. En 1971, me otorgó los votos de Refugio y Bodhisattva (Para alcanzar la Iluminación en beneficio de los demás). Recibir estos votos de ordenación laica me ayudó a clarificar el propósito de mi vida.
Al refugiarme diariamente en Buda, el Dharma y la Sangha, he permanecido inmerso en el budismo. Tras la muerte de Suzuki-roshi en 1972, seguí en su linaje, practicando zazen y ayudando a establecer centros zen hasta 1986, cuando conocí a mi segundo maestro, Geshe Kelsang Gyatso Rinpoche, quien había llegado a Inglaterra en 1977.
Geshe Kelsang me introdujo a las Etapas del Camino a la Iluminación. Una presentación muy clara sobre cómo cumplir el Voto del Bodhisattva. Geshe Kelsang fue el maestro que busqué tras la muerte de Suzuki-roshi y desde entonces he estado bajo su guía.



